Recuerdos del verano.

7:53

 Caminaba por la playa y el amanecer le teñía los hombros de naranja. Las pecas centelleaban en su nariz. Le gustaba levantarse temprano porque decía que las calles solitarias le hacían sentir feliz. Decía también que así podía evadirse de todo lo malo del mundo y seguir soñando. Seguir adelante.
 Una ola se acercó y lamió sus pies tranquila, juguetona. Iba descalza. No le gustaban los zapatos, creía que te quitaban la libertad. Casi parecía una india, con su piel tostada, besada por el espíritu del verano y sus ojos oscuros siempre relucientes de luz. Yo llevaba puesto una gorra, no porque me gustaran especialmente (me hacía sudar la cabeza), sino porque si me hubiera expuesto al Sol habría acabado siendo una gamba más que una persona casi de carne y hueso. Se giró hacía mí porque ya era la décimo octava vez que resoplaba a sus espaldas.
 -¿No te gustan las playas?
 -Digamos que soy más bien una persona fría.
 -No lo dudaba, en realidad.-rió.
 Seguimos paseando como si nada hubiese pasado. Recordé aquella vez que había ido a visitar a los delfines de un acuario. Se podía entrar en las piscinas y nadar con ellos. Yo no quise. La gente que salía de ella parecía drogada, inconexa, aislada. Y yo hacía todo lo que podía por no aislarme, no otra vez. Pero ese era el efecto que Kat producía en mí. Era mi delfín.
 -¿Sabes? Parece que somos amigas desde siempre, pero en realidad no sé nada sobre ti.
 -¿Amigas?
 -¿Sólo te has quedado con eso de lo que acabo de decir?
 -¿Siempre respondes con una pregunta?
 -¿Y tú?
 -¿Yo? Yo... A mí... No me gustan los finales, pero es lo único que puedo contar. Ya sabes, los tristes. Los finales tristes son mi especialidad. De vez en cuando siempre hay algún comienzo bueno, con energía, pero normalmente son bastante malos y no abundan. No, nada abunda, solo las mentiras. Y yo odio las mentiras. Son lo peor. Se te enredan entre las pestañas y luego no puedes sacarlas de donde se han metido. Y eso jode. Me molesta no poder tener el control y lo admito. Me pone nerviosa que me miren, pero no sabría qué hacer si no lo hiciesen. Querría ser actriz, pero los diálogos no son lo mío. Mi mundo es una contradicción.
 -Pues traigamos un poco de alegría a tu mundo.

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1 comentarios

  1. Estoy segura de que si tuviera la alegría en su mundo las cosas serían muymuy diferentes :) Una entrada muy bonita y muy triste a la vez, Christie :3

    ¡Un abrrrrrrrazo! <3

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