Primer Cuento: Adelie y Elías

7:05


 Ella: Ella era pelirroja. Ella era sencilla, minimalista. Ella era sabia. Ella estudiaba historia del Arte. Todos decían que ella tenía un gran futuro por delante. Le gustaba el café caliente, ardiendo, para poder quemarse la punta de la lengua y no saborear nada durante unos minutos. Ella era realista, no se dejaba influenciar por nada ni nadie. Ella era terca. Ella era calmada, tranquila y, al momento, se volvía histérica. La gente decía que era bipolar, pero no, ella era así porque conocía todos los secretos del universo. Y eso, hasta duele. Ella era Adelie. Y se pronunciaba Adelí. Porque ella lo quiso así.


 Él: Él tenían los ojos azules. Él estaba continuamente distraído. Él era sincero. Él se tropezaba más veces de las que respiraba. Él no tenía remedio. Él era un soñador. Él no vivía en la realidad, vivía en el asteroide B 611. Era ese niño al que crees no haber oído hablar nunca, ese niño que en el patio del colegio siempre tenía un montón de amigos y al que los profesores miraban con ojos de cordero.  A él todos le querían. Su origen era un misterio. Se decía que su padre era el Sol y su madre, la Estrella Polar.  Era como una marmota, dormía en cualquier parte, con la boca abierta, roncando bajito, para no despertarte. Él tenía secretos. Muchos secretos. No porque fuera desconfiado, sino porque nadie había sabido descubrirlos. Y él se llamaba Elías, que es un nombre de artista, ¿no?



 Era una noche tranquila, estrellada, con la Luna tan pequeñita que parecía la uña del dedo meñique del pie. Adelie estaba sentada en su escritorio de madera de roble, estudiando y pasando los apuntes del día a limpio, aunque de vez en cuando miraba por la ventana circular. Era una noche preciosa, mágica, el frío comenzaba a llegar, como todos los noviembres, las calles se llenaban de jerséis y  gorros de lana.
 Un ruido la sobresaltó. Venía del tejado vecino, como si alguien caminara sobre él. Curiosa, dejó lo que estaba haciendo a un lado y se sentó en la cama, de blancas sábanas con olor a invierno. Entrecerró los ojos. Y, entonces, volvió aquel sonido. Aunque, esta vez, sobre su tejado. Llevada por la terquedad, abrió la ventana para ver a qué clase de gato se le ocurría pasearse por su tejado a esas horas de la noche.
-¡Hola!
 Una persona estaba colgada del tejado, boca abajo, mirándola.
-Hola.
-Tú eres Adelie, ¿no? He oído hablar mucho de ti.-El extraño desconocido sonrío con unos dientes tan pequeños, tan pequeños, que parecían de leche.-¿Me dejas pasar?
-No.
 Y, con un rápido movimiento, Adelie cerró la ventana y echó el pestillo. Esa noche, soñó con mejillas sonrosadas, sonrisas, voces que cantaban villancicos y turrón. Esa noche, se durmió escuchando “Peter Pan”, del Canto del Loco.

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11 comentarios

  1. Ay, una pareja con futuro! Me encantó. Espero leer mas de ellos♥

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  2. Jó, Chris, ¡pero qué Amor más grande!

    (me declaro infinitamente enamorada de Elías hasta que un chicosquillas me despierte los bumbums del pecho)


    (Índigo te manda un besito con sabor a mar)

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  3. Aw~ me gusta ♥w♥ espero leer más~

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  4. me re gusto!
    promete mucho,espero leer pronto...besos!

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  5. Me he enamorado de este texto. Que diferentes parecen... Al final tendrán algo en común.
    Me encanta tu blog, es tan... sencillo y natural, que es encantador.

    Te sigo! Grosses bises.

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  6. ¿No hay más? no nos puedes dejar así :)
    Espero leer más muy pronto ^^
    Un beso bonita!

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  7. me encanta como describes tus personajes y la naturalidad con la k escribes y desarrollas la historia.resumiendo:¡k me ha encantado!jajajaja,muchos bss,wapa

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  8. "¿Me dejas pasar?" "No." Akajldfhjkashkghdf. Me has matado con el relatoooooooo jajajajajjaja Me encanta, Christie. Es genial, escribes de un modo que me fascina. Los personajes son geniales, el chico es tan... buahh jajajaja ^^
    Besos.

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  9. tu forma de escrivir es muy personal, y me encanta. Las descripciones de los personajes son geniales, parece que leyendo esas lineas ya les conoces.
    Besos.

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  10. Sé que no me equivoco cuando digo que esta historia va a gustarme de principio a fin. ¡Es tan encantadora!


    (sonrisa de elefante y sugus de naranja)

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